Escuela de Feng Shui

ESCUELA DE CERCANÍA

EL FENG SHUI EN LA ESCUELA YÙYÁN®

El objeto principal de la Escuela de Feng Shui Yùyán® es promover su práctica, entre otras disciplinas orientales y taoístas como el TaiChi (TaiJi Quan), el QiGong o la Meditación tanto a quienes desean participar como formadores como a cualquier practicante en general.

Escuela de Feng Shui Yùyán en Terrassa y OnlinePara reconocer el verdadero equilibrio de nuestro entorno debemos antes reconocer el propio, por lo que consideramos imprescindible el integrar al estudio del Feng Shui conocimientos básicos sobre el Trabajo de la Energía Vital o QiGong y la Meditación.

A través de nuestras conferencias, publicaciones y talleres difundimos además esta práctica colaborando con Asociaciones y Fundaciones relacionadas con la salud y el bienestar de sus usuarios, -oncología, neurología, fibromialgia, tercera edad, …-, constatando que el límite solo existe para quien lo establece.

Tanto como Entidad de Formación y su responsable Francisco Sánchez, se encuentran registrados en diversas entidades oficiales que avalan la legalidad y gestión tanto formativa como deportiva y sanitaria, reconocidos así en el ejercicio de todas las actividades mencionadas y cuya información relativa se encuentra accesible en el Aviso Legal.

Escuela de Feng Shui. Escuela de cercanía

En la Escuela Yùyán® puedes formarte como Monitor de Feng Shui para impartir clases profesionalmente o bien para tu propia práctica, facilitando en cualquier caso la comprensión de todos los conceptos y fundamentos para la correcta ejecución.

No siempre nuestros alumnos y alumnas pueden encontrarse en las proximidades de nuestras instalaciones, por lo que para nosotros es primordial facilitar un trato de cercanía para aquellos que deban optar por una formación a distancia.

Escoge nuestra FORMACIÓN ONLINE o FORMACIÓN PRESENCIAL y empieza a conocer esta fascinante disciplina taoísta para ti o para transmitirla a tu entorno.

¿Quieres saber más?

¿Qué es el Feng Shui?

El Feng Shui te permite observar la interacción producida por los estímulos del entorno desde una nueva perspectiva, mediante el estudio y reconocimiento de arquetipos y alegorías de la Naturaleza ofrecidas por este Arte taoísta milenario.

El misticismo de ancestrales leyendas orientales y sus herramientas nos desvelan los secretos para la comprensión y el control de las energías naturales, pudiendo utilizarlas en beneficio propio y el de nuestro entorno. Con el Feng Shui podemos conocer y gestionar el movimiento de la Energía Vital o Qi (puedes pronunciarlo Chi) y utilizarlo como fundamento para el bienestar general o la meditación mediante el equilibrio energético, siempre bajo el conocimiento de los principios básicos de las disciplinas taoístas, como los conceptos de Yin y Yang, los Cinco Elementos y la orientación e interpretación de las Fuerzas del BaGua.

El Feng Shui significa literalmente “Viento y Agua”, dos conceptos que en las tradiciones ancestrales se relacionan con la circulación de la Energía Vital o Qi.

El Viento dispersa el Qi y el Agua lo retiene.” Maestro Kuo Po.

Meditar para hacer un buen Feng ShuiDesde antes que se acuñara su nombre y se sistematizara este Arte, el hombre conocía mejor que hoy día el lugar donde emplazarse. Empático con la Naturaleza, sentía que aquél era un buen lugar, incluso intuía el paso del agua subterránea sin necesidad siquiera de una varillas a modo de zahorí. Hablamos pues, de un método generalizado en aquellos lugares donde el hombre se emplazaba consciente de los beneficios de la relación con su entorno natural.

La observación de la Naturaleza, de los ciclos estacionales y sus efectos en el clima, en las plantas, en los animales y en el hombre, conjuntamente con los principios de la filosofía taoísta y del oráculo del I Ching entre otros elementos, dieron como resultado el Arte chino del Feng Shui.

Aunque originariamente el estudio se centraba en la relación del hombre con el medio natural, miles de años después el Feng Shui es utilizado básicamente, no solo para conocer cuál es la correcta ubicación de una edificación, sino también para armonizar el estado de las casas o lugares concretos de trabajo con el bienestar de las personas que habitan en estos. Para que cada edificación o habitáculo se convierta en un lugar idóneo, el Feng Shui utiliza el conocimiento de los principios básicos de las disciplinas taoístas: los conceptos de Yin y Yang, los Cinco Elementos, la orientación en el BaGua,…

Conocer y controlar como se mueve el Qi sirve de fundamento para muchos otros sistemas de búsqueda de bienestar,  meditación o sanación mediante el equilibrio energético. Así pues, dicho conocimiento y control es la base de la acupuntura, el QiGong y otras técnicas basadas en la armonía y equilibrio de las manifestaciones energéticas como la Medicina Tradicional China o incluso las artes marciales internas, el TaiJi Quan.

¿Qué no es el Feng Shui?

Un buen conocimiento del Feng Shui debería ser suficiente para no mencionar lo que no es, pero un ligero apunte sobre ello nos ayudará a prevenirnos sobre las modas, comerciantes y dragones envenenados, evitando confundirlo con  magias, fantasías, o con la sencilla determinación de cómo acomodar los muebles de una casa. Olvídate pues, de las pócimas que nos alentarán las próximas Navidades a encontrar el amor o evitar el mal de ojo.

Occidente provoca errores graves en la interpretaciónEs cierto que aprovechando los avances de la ciencia y la tecnología, y siendo distintas las pretensiones actuales del ser humano, el Arte del Feng Shui se ha visto tanto enriquecido como adulterado, y desgraciadamente nuestra capacidad de discernimiento no es la del sabio que decidió emplazar su morada o la de sus difuntos hace más de cuatro mil años. No debemos dejarnos engañar ni engañarnos a nosotros mismos si no partimos de la base de un estado de calma y equilibrio interno para escoger lo correcto.

De lo que se trata es de aplicar los principios y seguir las reglas heredadas de las fuentes originarias.  Si el Arte chino del Feng Shui comenzó en China hace mi­les de años como una forma de crear lugares sagra­dos (propicios) que cumplieran con todos los principios nece­sarios para dar paz al alma con la armonía del cuerpo y la mente, ¿por qué pretendemos dar el mismo nombre al ritual de quemar el mensaje en un papel a la luz de la Luna llena, (orientándonos hacia el Oeste, eso sí) con el fin de garantizar la fidelidad de nuestra pareja?

Nos sentiremos tentados de ritualizar nuestro porvenir en una sociedad consumista y acomodada que nos incita a la consecución sin esfuerzo de todo tipo de deseos. Oiremos en numerosas ocasiones consejos sobre cómo aumentar la venta en nuestros negocios o cómo prosperar económicamente emplazando de forma adecuada una fuente de agua, o sobre cómo colocar un espejo BaGua para rebotar los infortunios.

Observamos la existencia de una tendencia comercial que consiste en etiquetar prácticas o disciplinas novedosas con el nombre de otras ya existentes a las que tan solo se asemejan en lo superficial. Así las nuevas disciplinas, aún en el caso de ser beneficiosas, provocan la confusión perjudicando a los métodos originales.

El Feng Shui ha evolucionado de la misma forma que lo han hecho las mareas y los Ciclos. Por esta razón, debemos aprovechar la sabiduría oriental contenida y enriquecerla honestamente, y si es necesario, con los conocimientos que nos aporta la ciencia moderna, la geofísica, los estudios ambientales, la ecología, la arquitectura o incluso la música y el diseño. Sin embargo, nada tienen que ver con el Feng Shui las recetas para el amor y la prosperidad.

No pretendas hacerte rico ni sanar tus males o realizar milagros… sin ningún tipo de esfuerzo.

La pretensión en nuestro método de transmisión es que descubras algo tan mágico como el sentido común de la Naturaleza y sus señales. Si tu mente es suficientemente abierta, puedes descubrir que aquellos rituales que te vendieron no eran tan malos y en ocasiones tampoco tan dispares del Arte al que aquí nos referimos, puesto que por regla general se realizan en fechas cercanas a solsticios, equinoccios u otras festividades de origen celta en las que se atendía a la manifestación de la Naturaleza y sus Elementos, fruto de una rica tradición cultural. En cualquier caso debe quedar claro que eso no es Feng Shui.

Escuelas y métodos de Feng Shui

Aunque originariamente, como en la mayoría de las Artes, el Feng Shui solo es uno, las diferencias en las tendencias o incluso en el ánimo de ser portadores de la verdad, han resultado en diferenciar dos tipos de métodos o escuelas principales, aunque insisto en que ambas, además de las mencionadas posteriormente, pueden o deben ser usadas para el conocimiento del Feng Shui:

  • Escuela de las Formas (San He o de las Tres Armonías): Se trata de la más antigua y se basa en las formas que adquieren los elementos del entorno, como el paisaje, las montañas y ríos. Según esta Escuela la protección y prosperidad, es decir, el discurrir de un Sheng Qi o Qi positivo se basa en la localización y análisis de los Cinco Animales Celestiales. Estos animales son figuras arquetípicas que se asocian a las diferentes manifestaciones energéticas, con lo que la disposición entre ellas procura una armonización del Qi en el lugar en que nos encontremos.
  • Escuela de la Brújula (San Yuan o de los Tres Ciclos): basada en el uso de la brújula o Luo Pan para ubicar los espacios o actividades en armonía con las Fuerzas de la Naturaleza representadas en el BaGua taoísta.

Luopan de la Escuela de la BrújulaExisten otras denominadas escuelas que priorizan o contemplan otras herramientas, como la Escuela Xuan Kong que estudia las influencias de las construcciones a sus ocupantes y contempla otras tres escuelas o métodos, como la Escuela de Estrellas volantes, basada en combinaciones de fórmulas matemáticas del cuadro mágico o Luoshu, la Escuela de los Grandes Trigramas, que utiliza los 64 hexagramas del I Ching y la Escuela de las Seis Teorías que combina las herramientas de las dos anteriores. Todas estas entre otras que incluso contemplan aspectos de la numerología o la astrología como la Escuela Ba Zhai.

Como voy reiterando, no hemos de infravalorar cualquier método original, pero también alejarnos de métodos modernos que por la comodidad occidental se comercializan como formación fácil y rápida.

Sin definirnos o etiquetarnos en ninguna de las mencionadas, nuestra Escuela procurar beber de la fuente original basada en los fundamentos taoístas que se encuentran en armonía con nuestro linaje, comulgando con la Escuela de las Ocho Formaciones de la Puerta del Dragón, basada en las relaciones de la Fuerzas del BaGua y las formas del entorno, es decir, contemplando los principios de las Escuelas de la Formas y de la Brújula, entre otros aspectos de interés de las restantes.

Animales Celestiales. Los Cinco Dragones

Los Animales Celestiales corresponden a las figuras mitológicas que, entre otras, utiliza principalmente la Escuela de Las Formas. Por otro lado, los puntos cardinales chinos se encuentran protegidos por cinco Dioses Dragones, cada uno de los cuales con las diferentes tonalidades de color que existían según la tradición taoísta: blanco, negro, azul, rojo y amarillo.

No hemos de olvidar que los Cinco Animales Celestiales son en realidad Cinco Dragones que protegen las orientaciones principales del BaGua, observando las siguientes correspondencias:

ORIENTACIÓN DIOS-DRAGÓN ANIMAL CELESTIAL
NORTE DRAGÓN NEGRO TORTUGA NEGRA
ESTE DRAGÓN VERDE/AZUL (1) DRAGÓN VERDE
SUR DRAGÓN ROJO AVE FÉNIX ROJO
OESTE DRAGÓN BLANCO TIGRE BLANCO
CENTRO DRAGON DORADO (2) SERPIENTE AMARILLA

(1) El dios-Dragón Verde a veces era representado también con el color azul, ya que ambos colores son intercambiables en China, pues se considera que son distintas tonalidades del mismo color, en referencia al observado del mar.

(2) En el Centro habita el dios-Dragón Dorado o Amarillo, que reina sobre todos los demás trasmitiendo sus órdenes y moviéndose simultáneamente en las cuatro direcciones.

Reconocer el Dragón Dorado en nuestro emplazamientoEl Dragón aparece reiteradamente en la tradición china, con una especial simbología en la que se encuentra interrelacionado con los Cinco Elementos, las orientaciones, los colores e incluso con la numerología china, ya que el número de escamas que la mitología otorga al Dragón es de 117, 81 Yang o de influencia positiva y 36 Yin o de influencia negativa. Eso pone de manifiesto el carácter dual que puede observarse en el arquetipo de este Animal mitológico, correspondiendo tanto a un ser preservador como destructor. Atendiendo a la numerología, las escamas totales, las Yang y las Yin suman siempre 9 indicando esto  connotaciones taoísta, puesto que en el taoísmo el número 9 es sagrado, significando vuelta a la Raíz o el retorno al seno del Tao.

Símbolo de la sabiduría, dignidad y abundancia, las virtudes del Dragón se atribuyen a las del mismo Cielo y con poder sobre las lluvias y las aguas.

A diferencia de lo que ocurre en múltiples culturas occidentales, la imagen del Dragón en China es extremadamente favorable y benéfica al tiempo que respetuosa y de origen celestial, por lo que es venerado con gran admiración. Observar un Dragón maligno en la literatura china no es originario de la filosofía taoísta sino de mitos budistas introducidos posteriormente. Esto es un claro ejemplo de la necesidad de conocer bien la fuente originaria de los arquetipos que nos afectan y no caer con impetuosidad en la asociación de otras connotaciones ajenas a nuestro estudio.

Se dice además que el hombre superior se asemeja al Dragón; por eso en muchas representaciones de sabios chinos estos aparecen acompañados por un Dragón, dorado si era un emperador o Sabio entre los Sabios.

Conozcamos algo más de estos Cinco Animales Celestiales:

La Tortuga Negra

Dirección asociada: Norte

Elemento asociado: Agua

Ubicación: Está situada a nuestras espaldas, viene a ser una montaña que nos protege de los peligros que nos puedan acechar por detrás, sirviéndonos de protección y nutrición.

Significado: Este animal significa la protección, apoyo, solidez y la estabilidad. La tortuga con su fuerte caparazón y su aparente calma responde a estas necesidades.


El Dragón Verde

Dirección asociada: Este

Elemento asociado: Madera

Ubicación: Se halla situado a la izquierda de la Tortuga y más elevado que ella, a ser posible mirando a ésta de frente. Se encuentra emplazado en la parte izquierda de la vivienda.

Significado: Es un símbolo de protección y de prosperidad. La izquierda está asociada a la intuición y la paciencia, la parte más Yin. Es el animal celestial más poderoso asociado también a las plantas, árboles y demás vegetación.


El Ave Fénix Rojo

Dirección asociada: Sur

Elemento asociado: Fuego

Ubicación: Situado al frente, normalmente será un espacio abierto con un pequeño promontorio, de esta forma el ave puede realizar su vuelo y vigilar desde dicha elevación.

Significado: Es el Ave mitológica china por excelencia que aparece en tiempos prósperos y de paz, siendo símbolo de virtud y gracia. Para los chinos es de buen augurio. Tener un buen Ave Fénix simboliza estar abierto a nuevas oportunidades, a recibir todas las venturas  que estemos preparados para recibir.


El Tigre Blanco

Dirección asociada: Oeste

Elemento: Metal

Ubicación: Lo encontramos a la derecha de la Tortuga, también mirando a ésta de frente si es posible, y su altura deberá ser relativamente más baja que la del Dragón, pero más alta que la Tortuga.

Significado: Este animal está representado a la derecha como la fuerza, el impulso y el arrojo. Por lo tanto es la parte Yang. Con el Tigre y el Dragón vemos la complementariedad del Yin y Yang, formando el equilibrio perfecto. El Tigre se representa de la misma manera que el Dragón pero guarda una relación menos preponderante.


La Serpiente Amarilla

Dirección asociada: El Centro

Elemento: Tierra

Ubicación: Se trata del espacio ocupado por la casa, el Centro o incluso el entorno completo que estemos analizando. Se trata del lugar en el que convergen todas las energías anteriores. La Serpiente Amarilla representa el medio de una casa, un lugar de trabajo o el centro de una situación en la cual seas el responsable.

Significado: La Serpiente tiene afinidad con el concepto de estar atento, receptivo pendiente de todo lo que nos rodea. Podemos entender que es el centro virtual de los otros cuatro animales celestiales, cuidando, vigilando y distribuyendo el movimiento de la energía a su alrededor.

Beneficios del Feng Shui

Los antiguos creían que un Dragón Verde o un Tigre Blanco habitaban  debajo de cada montaña. El sitio donde éstos dos animales se unían simbólicamente indicaba el lugar perfecto para construir una casa.  Además creían que el Dragón creó el Qi con su respiración, por ese motivo podemos denominar Aliento del Dragón a la Energía Vital.

El Qi es la fuerza vital y natural que surge de la combinación de los Elementos de la Naturaleza y del mismo modo que circula por todos y cada uno de los espacios de una casa, también lo hace por nuestro cuerpo.

De la misma forma que podemos encontrar bloqueo en los meridianos (canales energéticos por los que circula el Qi en el cuerpo) también puede haber estancamiento dentro del hogar o en el lugar de trabajo. Cuando el Qi no puede circular debidamente en una estancia o edificio, afecta directamente a sus habi­tantes. Los efectos negativos que nos pueden alertar de esta situación son: decaimiento, falta de determinación, irritabilidad,… entre otras consecuencias derivadas.

Los beneficios del Feng Shui son muy poderosos

El Qi en su movimiento sinuoso, se dirige allí donde pongamos la atención. Se mueve de una forma muy parecida al aire que circula a nuestro alrededor: Cómo fluye y la dirección que tome dependerá, en buena parte, de los objetos y las formas que encuentre en su camino.

El Sheng Qi y el Sha Qi

Podemos distinguir dos tipos de Qi que se oponen entre sí: el Sheng Qi o energía positiva y el Sha Qi o energía negativa. Denominamos Sheng Qi o Aliento Cósmico al sano y que circula libremente y de forma ondulante, mientras que Sha Qi o Aliento Mortal sería el enfermo o nocivo, que se encuentra estancado en unos casos y acelerado en otros.

Como es natural, en el análisis de Feng Shui de una estancia se deberán valorar diferentes aspectos. Al margen del equilibrio de las cualidades energéticas y la armonía de los Elementos, se deberá evitar el desorden de los objetos y cualquier manifestación de Sha Qi producida generalmente por excesos en alguna de las cualidades energéticas mencionadas.

Todo ello es de sentido común. Así como acostumbramos a evitar las situaciones incómodas, es interesante eludir aspectos que inconscientemente pasamos por alto, pero que debemos considerar especialmente. Por ejemplo:

  • Espacios enfrentados entre dos puertas o ventanas. Estos pueden  crear corrientes excesivas o incómodas que dan lugar a que el aire, y por consiguiente el Qi, circule de forma repentina o desbocada. Debemos evitar esta situación procurando un tránsito suave y sinuoso, tal y como procuramos con los movimientos del TaiJi Quan. En caso de no poder evitarlas, colocaremos entre las puertas o ventanas una estratégica separación con biombos u otros elementos y procuraremos mantener cerrada como mínimo una de ellas. Por el contrario, debemos evitar igualmente aquellos espacios que puedan generar estancamiento del  Qi, ante esta situación procuraremos una aireación suficiente y equilibrada que mantenga el ambiente fresco y renovado.
  • Largos pasillos. En estos puede ocurrir algo parecido a lo comentado en el punto anterior. Al evitarlos, procuraremos una circulación de Qi sinuosa entre las estancias. En caso de no poder eludirlo, deberemos mantener cerradas las puertas que comuniquen con él.
  • Columnas y vigas. Si estos elementos se encuentran cerca entorpecerán nuestro espacio visual y nuestra movilidad, creando una situación incómoda subconsciente que será más acentuada en caso de formas pronunciadas o afiladas. Si no se pueden evitar, deberán suavizarse mimetizándolas con el entorno mediante el uso del color o escondiéndolas tras biombos, tapices, cortinas o plantas. Procederemos igualmente con escalones pronunciados o afilados, evitando en la medida de lo posible situarnos frente a ellos.
  • Formas punzantes de todo tipo. Esta situación se conoce, por regla general, como “exceso de Fuego”. Las formas extremadamente punzantes o estrechas y altas como pueden ser antenas, columnas, torres de electricidad o grúas no deberían encontrarse en nuestras inmediaciones. Es aconsejable evitar que nos apunten directamente las hojas de puertas o ventanas a medio abrir, debiendo mantenerlas abiertas o cerradas según lo necesario.
  • Rincones pronunciados. Deben evitarse los rincones cuando estos son oscuros, vacíos, inservibles, sucios o desordenados. Nos sorprendería tanto la cantidad existente de este tipo de espacios a nuestro alrededor como las connotaciones negativas que pueden tener hacia nuestra armonía. El mejor método para paliarlos es integrándolos en nuestro entorno. Debemos hacer que formen parte del equilibrio, como si de una parte central se tratase. La limpieza y el orden serán fundamentales e imprescindibles, pero la decisión de los objetos que situaremos allí deberá ser tomada tras un análisis general atendiendo a la ubicación del espacio dentro del BaGua.
  • Sombras y luces en contraste. Los excesos observados hasta el momento no son tan solo potestad de las formas físicas. También deberemos evitarlos en las luces y las sombras, puesto que si las observamos con detenimiento podremos apreciar que estas también recrean formas altamente contrastadas o afiladas. Así pues, procuraremos atenuarlas modificando la disposición de los objetos que las producen o alterando el curso o la potencia de la luz.
  • Olores fuertes o desagradables. No siempre es sencillo evitar esta situación, aunque atajarla de raíz debería ser siempre la primera opción en lugar de paliarla. En este caso utilizar incienso puede ser contraproducente, puesto que fácilmente podemos caer en un exceso añadiendo humo al olor que queremos evitar. De esta manera acabaremos teniendo un ambiente más cargado que el que teníamos inicialmente. La mejor solución es erradicar la fuente de mal olor o, en el peor de los casos, procurar un ambiente aireado y renovado mediante la ventilación puntual de la estancia.
  • Temperaturas excesivamente frías o cálidas. Podríamos pensar que contra de esto no podemos hacer nada o más bien poco, puesto que en numerosas ocasiones es realmente difícil disponer de mecanismos que nos permitan temperar los extremos climáticos. Deberemos tomar este aspecto desde una perspectiva distinta: lo que realmente hay que paliar son los desequilibrios térmicos. Por ejemplo, evitaremos estar demasiado cerca de una estufa de leña mientras nuestra espalda se encuentra expuesta al frío. Si consideramos el Feng Shui de una casa, vista en globalidad, evitaremos mantener una habitación caliente mientras el resto de estancias permanecen frías, y si esto se contradice con nuestra economía familiar, estimaremos únicamente el Feng Shui de la estancia que nos afecte. El calor y el frío tienen que encontrarse lo más repartidos que sea posible a nuestro alrededor. Lo mismo ocurre con la ingesta de alimentos o bebidas: debemos procurar que su temperatura no sea ni muy fría ni muy caliente, estando así en armonía con nuestro Feng Shui interior.
  • Situaciones incómodas. Discusiones, depresiones, enfermedades, euforias,… Todas ellas son situaciones que nos gustaría evitar, aunque debemos entender que forman parte de nuestra vida tanto como las favorables y por ello no debemos eludirlas. Tampoco diremos que hay que afrontarlas, por la connotación de este concepto. Son situaciones frente a las que en lugar de oponernos o luchar, deberíamos tomar una actitud de comprensión y aceptación. En innumerables ocasiones estas situaciones son el producto de nuestro propio Feng Shui interno y de la misma forma que si de una sombra se tratase, podremos cambiar la perspectiva dando claridad a la situación para procurar la armonía con el entorno. Resoplando, conteniendo la respiración, mordiéndote las uñas o escapando a otro lugar no solucionas la situación y por tanto, cualquiera de estos comportamientos no deben ser la opción para conseguir la armonía ni para evolucionar. Respirar con calma, relajar los hombros y esbozar una sonrisa interna deberán ser los inicios de una buena solución.

Tu intuición no es magia, es el resultado de la suma de la percepción subconsciente y la que aportan los sentidos en estado de alerta tras un proceso de meditación o de relajación.

Las armonía de las formas son claves para nuestra proyecciónComo hemos visto, existen múltiples causas por las que el Qi puede estancarse o deteriorarse: la mala distribución entre Energías de los Elementos que componen los objetos de la estancia, la confrontación o desequilibrio entre las formas que presentan los objetos de la zona estudiada y la orientación de estos.

El ser humano, como parte de la Naturaleza, está preparado para percibir constantemente el Qi. Nos basta con observar y con aplicar el sentido común, pero debemos hacerlo conscientemente. Aplicar los sentidos y percibir el aire, el calor, el frío, observar el humo de una vela, apreciar las corrientes y los sonidos del entorno. Abrazar y escuchar el Qi.

Aprender Feng Shui

Para realizar un inicial acercamiento a la práctica del auténtico Feng Shui debemos reconocer y vivenciar las fuerzas opuestas de nuestro entorno con la finalidad de poder gestionar el equilibrio en este.

Para ello será útil empezar con una sencilla exposición de las representaciones del Yin y del Yang en nuestro entorno que podemos evaluar con el sentido de la vista: las formas, las luces, el color,… con el resto de sentidos (sabor, olfato, tacto, oído…) y sobre todo atendiendo a las sensaciones que nos ofrezca la intuición y nuestra capacidad de discernimiento.

Opuestos y equilibrio

YIN YANG
FEMENINO MASCULINO
NOCHE DÍA
OSCURIDAD CLARIDAD
PASIVO ACTIVO
QUIETUD MOVIMIENTO
VACÍO LLENO
NEGRO BLANCO
RELAJACIÓN TENSIÓN

Esto son tan solo unos ejemplos, algunos de ellos conceptuales, con los que podríamos reflexionar y desde los cuales podríamos extraer conclusiones sobre la cualidad o polaridad Yin o Yang de todo lo que nos rodea:

La luz de una estancia podría definirse como Yang si es extremadamente potente o si nos afecta en exceso a la vista, potenciando altamente el color o la luz de los objetos. El color de ésta, aunque sea tenue, también podría ayudar a su cualidad Yang si se asemeja al color del resto de los objetos. Imagina una estancia de un color rojo predominante en las paredes y sus objetos, iluminada con una lámpara de luz del mismo color.

Por otro lado, una luz mortecina que nos impide distinguir con claridad las formas y colores sería así de una cualidad Yin, lo cual no será negativo en caso de ser demasiado predominantes. Así pues, se trata de encontrar el equilibrio. Ya sea Yin o Yang, la luz deberá ajustarse a nuestras sensaciones y el objetivo de nuestro Feng Shui será la compensación de todos los Elementos.

Sobre las formas ya hablamos anteriormente. Conocerlas con detalle nos acercará a la asociación que de ellas haremos con los Cinco Elementos. Sin embargo, atendiendo al origen y al principio de la dualidad que ahora tratamos, observaremos sencillamente aquello que nos denota una visión Yin o Yang, como por ejemplo un forma puntiaguda o espinosa que pueda tener connotaciones de una manifestación activa, intensa o Yang, o si es ondulada asociada al reposo o Yin.

El color de los objetos será un factor importante en primera instancia, siendo los colores más oscuros, tenues o mortecinos de un carácter Yin y los claros o vivos Yang. Debemos no caer en el error de etiquetar a cada color con un aspecto de la dualidad universal, ya que en ocasiones este dependerá, más que de su pantone, de la asociación que provoque en cada uno de nosotros.

La sensación térmica nos dará a entender también un aspecto Yin en una estancia fría y Yang si es caliente, asociada a la actividad, al fuego.

El sonido, tal y como estudiamos con más extensión en el QiGong del Liu Zi Jue o Las Seis Palabras Secretas en nuestro Curso de TaiChi y QiGong, dependerá de su frecuencia y vibración para estimular, no tan solo el canal energético relacionado con las funciones orgánicas, si no a la parte anímica o emotiva. En el Feng Shui no solo nos deberemos alejar de los sonidos que nos produzcan intuitivamente malestar sino que podemos, desde el silencio, producir aquellos que nos estimulen beneficiosamente para el fin que deseamos.

Aunque no es indispensable recurrir a ellos, cabe destacar la relación de la práctica de provocar sonidos con los denominados cuencos tibetanos de 7 metales y su mística relación popular con las notas musicales o los planetas asociados, siendo el oro con el Sol (máximo Yang), la plata con la Luna (máximo Yin) y el resto de metales asociados simbólicamente a los planetas observables y a su relación con los Cinco Elementos: el estaño a Júpiter, el cobre a Venus, el cinc a Mercurio, el hierro a Marte y el plomo a Saturno. Se dice que la proporción de la aleación es un secreto celosamente guardado, aunque la importancia recae en el simbolismo del equilibrio que representan al ser escuchados.

El olor estará relacionado a la cualidad Yang cuando sencillamente exista de modo latente. Aunque, de la misma manera que no nos afecta igual el suave arrullo de un riachuelo que el ruido generado por la perforadora de las obras que realizan al lado de tu ventana,  preferiremos el olor de la flor de azahar al de una piel de animal chamuscada.  Ambos son claramente resultado de una actividad, pero solo tu sentido común es el que te devolverá la respuesta.

Los elementos decorativos estimulan nuestros sentidosLa concepción Yin Yang también puede establecerse de una forma más generalizada. De la misma manera que un cúmulo de objetos Yin pueden hacer resultar una estancia Yin, ciertos lugares pueden requerir ser Yin en sí mismos (por ejemplo un dormitorio, un baño o un lugar de recogimiento y tranquilidad como puede ser un Templo). Por el contrario, existen ubicaciones que pueden necesitar aspectos con una tendencia Yang (por ejemplo lugares de actividad o de labores dinámicas, como oficinas, cocinas,…).

Todo puede ser armonioso a tu alrededor, hasta que aparece alguien alzando la voz o alterando el entorno. Por el contrario, situaciones o recuerdos plácidos y agradables podrán motivar en ti una sensación Yin o Yang. Así debemos comprender estas polaridades más allá de las formas y los colores. Son aspectos, en ocasiones muy distantes entre sí, que una vez reconocidos deben tender al equilibrio, más que a su acercamiento.

La compensación será nuestra premisa, más que añadir elementos de una polaridad opuesta, deberemos paliar o evitar el exceso y procurando el equilibrio.

En una situación, un momento o un sentimiento, también puedes reconocer Yin y Yang.

Práctica de Feng Shui

Tras el estudio previo de las posibles representaciones de las Fuerzas Opuestas en nuestro entorno, la práctica más adecuada será reconocer en nuestro entorno aquellos objetos, formas y situaciones Yin o Yang.

Escuela de Feng Shui Yùyán en Terrassa y OnlineEl estudio y la distinción de los Cinco Elementos, siempre presentes, nos ayudará a gestionar el equilibrio de forma más avanzada, así como sus relaciones con las orientaciones y las Fuerzas del BaGua, pero ahora es el momento en que el entrenamiento de tu capacidad intuitiva se active sencillamente para discernir Yin y Yang en el entorno que escojas libremente.

Práctica. Intuición y dualidad

Con los ojos cerrados, realiza un imprescindible ejercicio de relajación en sentido descendente, a medida que calmas tu respiración.

Mantén los ojos cerrados. Recordando la capacidad de tus sentidos, ubica la sensación que te llega a través de cada uno de ellos en la cualidad Yin o Yang:

  1. El sabor de tus labios y saliva.
  2. El olor de la estancia.
  3. Lo que escuchas alrededor.
  4. Lo que sienten las yemas de tus dedos y la piel de tu cara. Bien sea el aire o la sensación térmica.
  5. Abre ahora tus ojos y observa a tu alrededor. Toma papel y lápiz, si es necesario, para hacer una relación de todos los objetos que se encuentran en el entorno. No olvides tener en cuenta la luz que entra en la estancia y lo percibido por el resto de los sentidos.

Interpreta de acuerdo a los conceptos mencionados anteriormente lo que definirías como Yin y como Yang razonando por qué. Observa en los objetos, no solo lo aparente, y piensa cómo es su luz, su carácter creador o destructor, o si para ti y tu estado se encuentra lleno o vacío…

No olvides que el resultado de una buena práctica de Feng Shui no dependerá únicamente de tu elevada intuición, sino de la combinación de esta con el conocimiento de ciertas reglas que te servirán de guía. Esto es tan solo una práctica inicial para incentivar la intuición y el discernimiento de los principales estímulos Yin y Yang.

Nuestra Escuela ha formado a más de 550 Instructores de TaiChi, QiGong, Meditación, Feng Shui y ReiKi, muchos de ellos actualmente profesionales y con Centros propios dedicados a la transmisión y formación en diversas disciplinas.

VIDEO | EJEMPLO DE EJERCICIO DE QIGONG BAGUA - FENGSHUI INTERIOR

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