Liu Zi Jue. Afinando las cuerdas

ChiKung
Liu Zi Jue. Afinando las cuerdas

 

Conocido como Los Seis Sonidos Curativos o El Secreto de las Seis Pronunciaciones, este sistema se compone de una secuencia de movimientos acompañados de unos sonidos específicos. Estos siempre ha sido utilizados desde hace miles de años con el objeto tanto de prevenir enfermedades como de recuperar el equilibrio emocional y espiritual. En diversas culturas encontramos referencias similares a la técnica de Liu Zi Jue, como las observadas en los mantras de los yoguis y otros cantos curativos. La curación mediante el sonido es también una de las bases de la medicina tradicional hindú, existiendo disciplinas dedicadas especialmente al sonido, utilizando la repetición de fórmulas místicas para concentrar la mente hacia la serenidad.

Podemos recordar un método muy conocido en el budismo en el que se utiliza el llamado mantra brillante de seis palabras: om, ma, ni, pad, me y hum y cuyas virtudes asociadas corresponderían respectivamente a la dicha, la paciencia, la disciplina, la sabiduría y la generosidad y la diligencia y que en la transliteración china pronunciaríamos como ǎn má ní bā mī hōng. Corresponde cada sílaba a la purificación de una emoción, orgullo, lujuria, pasión, prejuicio, deseo y odio, entre otras asociaciones a colores e incluso deidades arquetípicas. En el taoísmo, con estas sílabas se procura la vibración de los tres Tantien y por tanto la movilización del Qi, utilizando distintos métodos y cada uno con particulares finalidades dependiendo del tono, vibración e intensidad y pudiendo hacerlo de forma audible para trabajar la zona correspondiente del cuerpo, suave y prolongado para nutrir la vida, de forma corta y potente para lograr un gran alcance como ocurre en las artes marciales externas e incluso de modo que solo los escuche quien los pronuncia. El método más complicado es el mental, movilizando el Qi y la función orgánica a un nivel muy interno.

La emisión de sonidos produce efectos curativos debido a las frecuencias generadas y bajo la creencia de que un órgano sano vibra a una frecuencia determinada, se desarrollaron diferentes posturas que acompañan a distintos tipos de sonidos que procuran así activar los canales de energía principales o meridianos. La posición de los labios o la lengua y el flujo del aire son los que provocan la vibración y frecuencia adecuada que propicia la circulación del Qi hacia las funciones orgánicas. No es por casualidad que el ideograma chino que corresponde a la palabra “fármaco” está compuesto por dos caracteres, el primero representa “música” y el segundo “hierbas”.

El sistema de Liu Zi Jue aparece por primera vez en un antiguo tratado médico escrito por Tao Hongjing (456-536 d. C.), una de las figuras relevantes del Taoísmo y dejó escrito:

Solo hay una forma de inspirar, pero seis formas de exhalar: chui, hu, xi, he, xü y si.

Todo y apareciendo numerosos escritos sobre este tema a lo largo de la historia,  es más difícil encontrar movimientos que lo acompañaran hasta fechas más cercanas, donde Hu Wenhua y Gao Lian, durante la dinastía Ming (1368 – 1644) escribieron libros al respecto. Como en la mayoría de secuencias de QiGong, son diversas las versiones que podemos observar sobre estos movimientos, existiendo destacables diferencias para estilos en lo que se realizan sentados o bien de pie.

Al ir cada sonido asociado a la estimulación de unos canales energéticos o meridianos concretos, en el Centro de Formación Yùyán proponemos experimentar con estas vibraciones incluyéndolas además en otras secuencias de TaiJi o QiGong, como por ejemplo el Wu Xing o en momentos específicos de los ejercicios de Wu Qin Xi, ya que la línea y orden de ejecución está basada en los mismos fundamentos de la Medicina Tradicional China.

Un estilo según Jun Wang, distinto a la conocida versión sentada del Maestro Mantak Chia, en la que se representan los ejercicios de las Seis Palabras Secretas:

 

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